Los países libres son aquellos
en los que son respetados los derechos del hombre
y donde las leyes, por consiguiente, son justas.
Robespierre
Maximilien de Robespierre fue una de las figuras más importantes durante la Revolución Francesa. Nació el 6 de mayo de 1758 en Arras, Francia. Su madre murió cuando el tenía nueve años. Poco después su padre emigró a América, dejándolo con unos parientes, junto a sus otros tres hermanos, siendo Maximilien el mayor.
Apoyado por el obispo de su ciudad, Robespierre estudió en el colegio Luis el Grande. Se graduó en derecho en París, y en 1781 regresó a Arras, donde trabajó como abogado.
Influído por las ideas liberales de Rousseau, Robespierre criticó al sistema judicial, lo que lo llevó a criticar también a la corona francesa, que se había convertido en una monarquía absolutista. Logró una posición importante en el partido de los Jacobinos, que abogaban por una reforma política radical, y que se oponían a los moderados Girondinos.
Los problemas económicos, sociales y políticos obligaron al rey a convocar los Estados Generales en 1789, una reunión de diputados representativos de los tres "estados": El clero, la nobleza y el llamado "tercer estado", los comunes. El principal objetivo de los Estados Generales era conseguir la aprobación para una reforma fiscal radical.
Robespierre fue elegido como diputado por el tercer estado, representando a Artois, región de la que Arras, su ciudad natal, era la más importante. En los estados generales Robespierre demostró grandes dotes como orador. En sus discursos abogó por la concesión de derechos políticos para todas las personas, aunque no pertenecieran al clero o a la nobleza. Defendió el sufragio univesal, la libertad de prensa y reunión, la educación gratuita y obligatoria, y la abolición de la esclavitud y la pena de muerte. Con sus palabra se ganó el favor del pueblo, que empezó a llamarlo el Incorruptible.
En los Estados Generales se hizo patente la problemática social en la que se encontraba el reino de Francia. Los comunes representantes en los Estados Generales, al notar la débil posición de la corona, se declararon a sí mismos la Asamblea Nacional, una decisión impulsada principalmente por los burgueses, que deseaban tener algún tipo de autoridad política. Tras un periodo en que la Asamblea Nacional sufrió persecusiones, el rey se vio obligado a declararla legal.
Con el despido del director general de finanzas, Jacques Necker, producida por ataques políticos de sus enemigos en la corte que no deseaban desprenderse de sus privilegios (postura apoyada por Necker), la población de París se movilizó el 14 de julio de 1789, marcando con el asalto a la prisión de la Bastilla el inicio de la Revolución Francesa. La República fue proclamada el 21 de septiembre de 1892.
Cuando se produjo la insurrección de la Comuna de París, Robespierre fue elegido miembro de la misma. Promovió la sustitución de la Asamblea Legislativa por la Convención, constituida finalmente el 20 de septiembre. Elegido diputado por París y convertido en uno de los principales dirigentes del partido de la Montaña, utilizó su posición para atacar a los Girondinos y buscar su exclusión de la Convención, pues se oponía a sus llamados para extender la guerra revolucionaria más allá de las fronteras francesas.
En 1793 Robespierre se convirtió en miembro del Comité de Seguridad Pública. El Comité instituyó una dictadura para defender la República de sus enemigos dentro y fuera de Francia. Instituyó el sistema de purgas políticas, eliminando a los radicales de izquierda, dirigidos por Jacques Hébert, a los girondinos e incluso a varios de sus aliados, como George Danton, que lideraba a los moderados o Indulgentes. Éste periodo es conocido como el Reino del Terror.
Con los decretos de Ventose, Robespierre intentó realizar una redistribución de la riqueza, y para cimentar la República, así como para contrarrestar el ateísmo de Hébert, intentó establecer una religión cívica, dedicando culto al "Ser Supremo". Aumentando sus métodos de represión, eliminó todas las garantías que podían defender a los acusados en los juicios, y ganó muchos enemigos cuando quiso anular también la inmunidad de los diputados de la Convención. Afectado por sus fuertes medidas económicas, el pueblo también le quitó su apoyo.
Tras las primeras victorias de las Guerras Revolucionarias, los moderados de la Convención se convencieron de que las medidas de emergencia no eran ya necesarias. Tras un discurso de Robespierre, en el que parecía anunciar más purgas, se formó una alianza entre sus opositores. Ganaron el control de la Convención, y se ordenó su arresto. Fue juzgado sumariamente y condenado a muerte. Fue guillotinado el 28 de julio de 1794 en París.