
Los interruptores de corriente o "breakers" son aparatos esenciales para la seguridad de cualquier construcción que utilice un cableado eléctrico. Si hay demasiada electricidad, estos aparatos simplemente interrumpen el flujo eléctrico hasta que el problema sea solucionado. Sin los interruptores de corriente (o sin los fusibles) el uso cotidiano de la electricidad sería impráctico por los peligros que se correrían por problemas en las conecciones y a fallas de las máquinas eléctricas.
La electricidad de una construcción tiene tres características: El voltaje, la corriente y la resistencia. El b es la fuerza con la que fluye la electricidad. La corriente es el flujo mismo, mientras que la resistencia es la cantidad de electricidad que es resistida por el cable conductor, dependiendo de su composición y tamaño. Estas tres características se relacionan entre sí, y no se puede cambiar uno sin alterar los demás.
Al llegar la electricidad hasta una casa o edificio desde la planta de energía eléctrica, se distribuye en un gran circuito formado por circuitos más pequeños. En un extremo del circuito el cableado se conecta con la planta de energía, y el otro extremo, el cable neutro, se dirige hacia tierra. Esto produce la corriente a lo largo del circuito.
La planta eléctrica distribuye electricidad en un voltaje regular, pero la resistencia (y por lo tanto la corriente) varía en cada casa, pues todos los artefactos eléctricos ofrecen una resistencia diferente para poder funcionar. Por ejemplo, el filamento de un bombillo debe ofrecer resistencia para calentarse y producir luz.
Los dos extremos del circuito nunca se tocan directamente. La corriente pasa a través de los artefactos eléctricos, que actúan como resistencia. De esta forma los aparatos limitan cuánta electricidad fluye a través de un circuito. Están diseñados para mantener la corriente a un nivel bajo por razones de seguridad, pues si fluyera demasiada corriente en un momento dado a través del circuito los cables podrían fundirse, lo
que implica un gran peligro.
Esto mantiene el sistema funcionando bien la mayor parte del tiempo, pero puede ocurrir que por algún problema los dos extremos del circuito se conecten directamente, se elimina la resistencia, y el voltaje empuja una gran cantidad de corriente a través de los cables. Si esto continúa durante bastante tiempo, los cables se pueden recalentar e iniciar un incendio.
Para evitar este pelibro es que se utilizan los interruptores de corriente, que se activan cuando la coriente aumenta por encima de niveles seguros.
El aparato más simple de protección de circuito es un fusible. Es un alambre por el que pasa la corriente, y si hay problemas y la temperatura se eleva demasiado, el fusible se rompe, interrumpiendo la corriente antes de que cause peligro. El problema es que sólo funcionan una vez, y cuando se han quemado deben ser remplazados. Por el contrario, un interruptor de corriente puede usarse una y otra vez.
El circuito básico de un interruptor de corriente incluye un electromagneto por el que pasa la electricidad y una palanca móvil que está en contacto con el cable por el que entra la electricidad. Esta palanca puede separarse de este contacto para interrumpir la corriente.
El electromagneto no tiene suficiente potencia para separar la palanca del contacto, pues su fuerza depende de la corriente que pasa a través de él. Si hay un problema con el cableado eléctrico y aumenta la corriente, ésta también aumentará la fuerza del electromagneto. Entonces su magnetismo podrá mover la palanca y separarla de su contacto, con lo que la corriente será interrumpida. Este sistema incluye también una serie de resortes para facilitar el movimiento producido por el electromagneto, y para volver a colocar fácilmente la palanca para reanudar la corriente.
Este no es el único sistema. Algunos utilizan un par de láminas metálicas para lograr el contacto y dejar fluir la corriente. Si la corriente aumenta demasiado, las láminas se doblan e interrumpen la corriente. Otros sistemas utilizan una pequeña carga explosiva para abrir el circuito. Otros sistemas, más sofisticados, rápidos y eficientes pero también más costosos, pueden medir constantemente el voltaje e interrumpirlo si aumenta demasiado.
Por lo general los interruptores de corriente se encuentran en una sola caja panel, con varios interruptores conectados a varios circuitos de la casa o edificio. De este modo, si hay problemas en uno de los circuitos, por ejemplo el de los tomacorrientes, los demás, como el de la iluminación, pueden continuar funcionando.