
Muchas personas que consumen café cotidianamente han recurrido a una manera más simple de prepararlo que con la bolsa de tela y el agua hirviendo. La cafetera o coffee-maker proporciona una manera rápida de preparar el café, y lo mantiene caliente durante bastante tiempo.
Un coffee-maker es un aparato bastante simple. Consiste principalmente de un contenedor para el agua, un tubo que lleva el agua caliente hasta el área de chorreado, un interruptor y una canasta o contenedor para depositar el café en un filtro.
El contededor de agua tiene un agujero, por el que el agua pasa a un tubo que la lleva hasta el calentador. Este calentador tiene forma de herradura circular, y se encuentra por debajo de la bandeja donde se coloca la cafetera. El calentador está hecho de aluminio y está formado por dos tubos; uno contiene una resistencia y el otro es un conducto por el que pasa el agua que viene del contenedor. Al encenderse el aparato, la resistencia calienta el agua en el interior de esta parte, y además mantiene la bandeja caliente, para que no se enfríe el café. Entre el calentador y la bandeja hay un tipo de grasa bastante espesa, cuya función es la de ayudar a transmitir de manera más uniforme el calor.
El calentador cuenta además con un termostato principal que corta la electricidad cuando la temperatura ha subido lo suficiente, y la vuelve a conectar cuando se enfría hasta cierto punto. De esta manera se puede mantener el calentador a una temperatura constante. Además hay otros
dos termostatos que cortan la electricidad en el caso de que el termostato principal falle y la temperatura suba demasiado.
Cuando el agua hierve, una válvula colocada en el conducto entre el contenedor de agua y el calentador impide que las burbujas que se producen regresen al contenedor, lo que asegura que fluyan hacia arriba hasta la zona donde debe gotear. Las burbujas son bastante grandes y el
tubo estrecho, por lo que las burbujas empujan el agua caliente hacia arriba.
Una vez en el área de chorreado el agua cae hasta el filtro donde se mezclan con el café, preparando la infusión que gotea desde una abertura en la zona del filtro hasta la cafetera.
Aunque es un aparato muy ingenioso y sencillo, también puede tener problemas. Si los cables de electricidad se dañan deben ser remplazados. Es posible también que varias impurezas en el agua del contenedor, como el café en polvo, traben la válvula de un sentido. Si queda cerrada el
agua no llegará hasta el calentador, y si queda abierta regresará hasta el contenedor, sin subir al chorreador. La válvula puede limpiarse con un palillo de dientes, aunque si no se está seguro del procedimiento es mejor llevar el aparato a un técnico.
Como el conducto de agua del calentador es de aluminio, pueden crearse impurezas que es necesario eliminar. Se puede limpiar el aparato con cierta regularidad usando vinagre en lugar de agua, lo que disolverá las impurezas. (El vinagre es, después de todo, un ácido.)
También es posible que los termostatos fallen o que la resistencia del calentador se dañe. Es difícil encontrar repuestos para estas partes, por lo que puede ser preferible adquirir otra cafetera.