A
pesar de que en nuestros días se utiliza profusamente
el correo electrónico como medio de envío
de información, el fax es aún necesario
para muchas personas y empresas. Además han estado
entre nosotros desde hace bastante tiempo: la primera
máquina de fax fue patentada por Alexander Bain
en 1843, mucho antes de que se patentara el teléfono.
Las
primeras máquinas de fax funcionaban como un torno.
La hoja de papel se fijaba en un cilindro rotatorio con
la parte impresa hacia afuera. Mientras el rodillo giraba,
un detector de luz se movía a lo largo del papel.
Este detector podía encontrar las diferencias entre
blanco y negro. Si el detector encontraba un punto en
blanco enviaba por teléfono un tono, si encontraba
un punto negro enviaba un tono diferente. Al otro lado
de la línea, la máquina receptora utilizaba
una pluma para marcar esos mismos puntos, así que
si recibía el tono correspondiente a un punto negro
aplicaba la pluma sobre el papel.
Las
máquinas modernas de fax funcionan de manera muy
semejante, excepto que el papel no tiene que colocarse
sobre un rodillo. Adicionalmente, en vez de un solo detector
de luz posee una fila de ellos. En una máquina
corriente se pueden encontrar alrededor de 1728 detectores.
La máquina incluye el mecanismo para arrastrar
el papel frente a esta fila de sensores, además
de una lámpara fluorescente para iluminar el papel.
Este sistema tiene la ventaja de que se puede "leer"
una fila completa de puntos al mismo tiempo, ahorrando
mucho tiempo.
Los
puntos leídos por los detectores son codificados
por algún algoritmo de compresión, de manera
que se puede reducir la información en menos espacio,
que puede ser enviada por teléfono. Por este sistema,
si la hoja que se envía posee muchos espacios en
blanco, toda la información que contiene será
enviada más rápidamente.
Esta información codificada es recibida por medio
de la línea telefónica por otra máquina,
que puede imprimirla después de descomprimir y
decodificar la señar para identificar los puntos
blancos y negros leídos por la primera máquina.
Hay
cinco métodos comunes para imprimir la información
recibida. La más usada es la del papel térmico,
que ha sido tratado con químicos que ennegrecen
cuando se les aplica calor. La máquina posee un
sistema para aplicar calor en puntos específicos
del papel. Es el sistema menos costoso, pues no se requiere
comprar tinta. Por otra parte este papel se decolora con
el tiempo, y ennegrece por completo si se calienta demasiado.
Un
sistema semejante utiliza una cinta con tinta que se funde
con el calor, que puede aplicarse a muchos tipos de papel.
Además se puede usar un sistema de inyección
de tinta o impresión por láser. Otro sistema
envía la página recibida al disco duro de
una computadora y la almacena como una imagen, que puede
ser impresa si se desea o leída directamente en
el monitor.