Durante
las celebraciones es común ver el espectáculo
de los fuegos artificiales iluminando la noche. Las luces
que los forman toman formas diversas y con colores variados.
Su invención se remonta a hace varios siglos, cuando
los chinos los empezaron a fabricar para sus celebraciones.
Para comprender cómo funcionan los fuegos artificiales
es útil pensar en los petardos y las bengalas que
son de uso común. Las bengalas son un ejemplo de
cómo obtener colores y los petardos de cómo
lograr una explosión.
Los petardos consisten de un cilindro de cartón
relleno de pólvora con una mecha para encenderlo.
La pólvora negra, usada comúnmente, contiene
carbón, azufre y nitrato potásico. Otro
tipo puede contener también aluminio para hacer
más brillante la explosión. Los petardos
también pueden funcionar con pólvora de
flash, usada en los primeros años de la fotografía
y que contiene compuestos de magnesio o potasio.
Una bengala arde durante más tiempo y produce una
luz intensa y chispeante. Consisten en pólvora,
hierro o acero pulverizado y un aglutinante que mantenga
estas sustancias unidas, por ejemplo azúcar o almidón.
Cuando se añade un poco de agua, esta mezcla forma
una masa que puede ser untada en un pequeño alambre
o introducida en un cilindro. Al secarla se tiene la bengala
lista. A diferencia de un petardo, su composición
le permite quemarse lentamente, emitiendo luz y chispas
inofensivas de metal incandescente.
Los fuegos artificiales contienen con frecuencia polvo
de aluminio, acero, hierro, zinc o manganeso para poder
crear chispas, pues estos metales se calientan hasta quedar
incandescentes o incluso pueden arder. Además se
pueden añadir varias substancias para añadir
color a la luz, como sodio para obtener luz amarilla,
cloruro de calcio para anaranjados, cloruro de estroncio
para rojos, cloruro de bario para verdes, hidróxido
de estroncio para rojos y cloruro de cobre para los azules.
Los fuegos artificiales funcionan como una combinación
de petardos y bengalas. Por lo general constan de un cartucho
o contenedor, una carga explosiva semejante a un petardo
en el centro, y esferas, cubos o cilindros (llamados estrellas)
colocadas a su alrededor, con una composición semejante
a la de una bengala. Además cuentan con una mecha
para retrasar la explosión hasta que haya alcanzado
la altura adecuada.
El cartucho es lanzado desde un mortero, un tubo de acero
con una carga de pólvora que al explotar impulsa
al cartucho hacia arriba y que de paso, enciende la mecha.
A cierta altura la mecha ya habrá ardido hasta
hacer explotar la carga explosiva central, que enciende
las estrellas y las arroja en diferentes direcciones.
Cambiando la estructura del cartucho y la disposición
de las estrellas en su interior, se pueden obtener efectos
muy diferentes, como luces brillantes en formación
esférica, lluvia en forma de sauce, círculos
de colores cambiantes, serpentinas y muchos efectos más.