La
altiplanicie nicaragüense, con una elevación
cuyo promedio supera los 610 m de altitud, atraviesa
el país de noroeste a sureste. Son sus principales
cadenas montañosas: la cordillera Centroamericana,
con varias alineaciones, como la cordillera Isabelia,
que atraviesa buena parte del norte del país,
además de la cordillera Chontaleña,
la Dariense o la de Yolaina. La cordillera Volcánica,
formación geológica reciente con algunos
de sus 40 conos en actividad, causa principal de los
frecuentes sismos que se producen, se eleva entre
los lagos y la costa del Pacífico. Forma parte
de la sierra Madre centroamericana. En el oeste se
encuentra una gran depresión que forma el lago
de Nicaragua, el más grande de Centroamérica
y que comprende numerosas islas (véase Ometepe),
y el lago de Managua. En el este, la planicie costera
del Caribe conocida como la Mosquitia o costa de los
Mosquitos se extiende a lo largo de 72 km y está
parcialmente cubierta por selva tropical. Los cuatro
ríos principales, por su longitud y caudal,
son Coco, Grande, Escondido y San Juan, que desembocan
en el mar Caribe. Por su parte, los cursos fluviales
que desaguan en el océano Pacífico se
caracterizan, dada la proximidad de la cordillera
Volcánica al litoral, por tener cursos cortos
y torrenciales.
1.
Clima
Las
regiones costeras de Nicaragua tienen un clima tropical,
con una temperatura cuyo promedio alcanza los 27 ºC.
En las altitudes mayores del interior, las temperaturas
varían entre los 15,5 y los 26,5 ºC. La
época de lluvias es de mayo a noviembre y a
lo largo de la costa del Caribe las precipitaciones
sobrepasan los 3.800 mm de promedio anual. La precipitación
media anual es de 3.810 milímetros
2.
Recursos naturales
Los
recursos naturales son principalmente agrícolas.
Los depósitos de material volcánico
han enriquecido su suelo, por lo que el país
es extremadamente fértil. Cerca de la mitad
del territorio está cubierto por la selva.
Nicaragua cuenta con depósitos de oro, plata,
sal y cobre.
3.
Flora y fauna
La
vegetación de Nicaragua es de naturaleza tropical
y subtropical; fuertes aguaceros descargan a lo largo
de la costa del Caribe y en las vertientes orientales
de la altiplanicie. Abundan los pinos, cedros, caobas,
quebrachos, guayacanes y árboles del hule o
caucho, así como cerca de 50 variedades de
árboles frutales. Dentro de la fauna de Nicaragua
se encuentran el puma, el venado, jaguar, pecarí,
algunas especies de monos y lagartos, así como
una amplia variedad de reptiles; son abundantes los
guacamayos denominados lapas, los colibríes
y los pavos salvajes. El guardabarro es el pájaro
nacional y la zacuanjoche la flor del país.
En
Nicaragua existen dos grandes reservas biológicas:
el Río Indio Maíz, ubicado en la región
fronteriza con Costa Rica, bosque húmedo tropical
con una interesante flora y fauna, entre la que destacan
el jaguar, el manatí antillano y más
de 720 especies de aves, y los Cayos Misquitos (Miskitos);
al noreste del país, una reserva de numerosas
especies biológicas de gran valor. El país
cuenta además con tres parques nacionales,
Archipiélago Zapatera, Saslaya y Volcán
Masaya, una reserva científica y numerosas
reservas naturales.
4.
Temas medioambientales
El
acceso a los servicios básicos está
muy limitado en Nicaragua. Sólo el 59% (1999)
de la población rural tiene acceso a agua potable,
siendo el porcentaje más bajo de toda Centroamérica.
Los cuidados sanitarios adecuados están disponibles
para el 84% de la población total. El 68% de
los habitantes rurales del país y el 96% de
los habitantes urbanos tienen acceso a instalaciones
sanitarias.
La
presión por incrementar la producción
agrícola en Nicaragua ha impulsado la deforestación,
con el fin de disponer de más terreno para
uso agrícola. El país tiene uno de los
porcentajes más elevados de suelo para uso
agrícola de Centroamérica, y los productos
alimenticios constituyen el 82,3% (1999) de las exportaciones
totales de Nicaragua. Pero debido a que la exportación
de alimentos no ha generado los ingresos esperados,
el gobierno continúa presionando para aumentar
la producción agrícola. El resultado
es que cada año se ha perdido el 3,01% de sus
bosques. Los problemas derivados de una pérdida
de suelo boscoso incluyen una grave erosión
del suelo y pérdida de biodiversidad. Nicaragua
alberga a 60 especies en peligro de extinción.
El país protege el 7,4% (1997) de su territorio
bajo la forma de parques u otras reservas naturales.
A
principios de los años ochenta, bajo el gobierno
sandinista, la degradación medioambiental de
Nicaragua se redujo gracias a los avances del gobierno
en las cuestiones sociales, incluida la protección
medioambiental. Entre los esfuerzos del gobierno sandinista
figuraba el establecimiento del Instituto Nicaragüense
para los Recursos Naturales y el Medio Ambiente (IRENA).
No obstante, durante el resto de la década
hubo guerra civil, cambios políticos y privaciones
en Nicaragua. Esta época de agitación
se caracterizó por un descuido del medio ambiente
que continuó en los años noventa. Nicaragua
forma parte de acuerdos internacionales relativos
a biodiversidad, cambio climático, especies
en peligro de extinción, protección
de la capa de ozono y caza de ballenas.