A grandes rasgos, una red informática entre iguales (en inglés peer-to-peer -que se traduciría de par a par- o de punto a punto, y más conocida como P2P [pedospe]) se refiere a una red que no tiene clientes ni servidores fijos, sino una serie de nodos que se comportan simultáneamente como clientes y como servidores de los demás nodos de la red. Este modelo de red contrasta con el modelo cliente-servidor el cual se rige de una arquitectura monolítica donde no hay distribución de tareas entre sí, solo una simple comunicación entre un usuario y una terminal en donde el cliente y el servidor no pueden cambiar de roles.
Cualquier nodo puede iniciar, detener o completar una transacción compatible. La eficacia de los nodos en el enlace y trasmisión de datos puede variar según su configuración local (cortafuegos, NAT, ruteadores, etc.), velocidad de proceso, disponibilidad de ancho de banda de su conexión a la red y capacidad de almacenamiento en disco.
Las redes de intercambio de archivos digitales entre pares pueden ser vehículos de transmisión de códigos maliciosos como virus, gusanos y troyanos, además de derivar tráfico a sitios web sospechosos y descargar pornografía infantil.
El uso de redes de intercambio de archivos digitales, en especial de música ilegal, en las computadoras de una red informática corporativa abre las puertas a posibles demandas por parte de los propietarios de los derechos de esas obras, y a amenazas como virus, gusanos, troyanos y otras prácticas del ciberdelito. Según estudios de mercado difundidos por la empresa de seguridad informática Symantec, en el año 2005 se identificaron más de 2.400 amenazas únicas en redes P2P, que se utilizan para la descarga de música ilegal, y en redes de mensajería instantánea, lo que supone un aumento del 1.700 % desde el año anterior. Symantec señaló que la amplia mayoría de estas amenazas estuvieron relacionadas con gusanos basados en direcciones URL. Estas amenazas utilizan dos de las redes más populares que existen en Internet: Las de intercambio de archivos y las de mensajería instantánea.
Redes P2P
Una red P2P (sigla en inglés de “peer-to-peer”, par a par) es una serie de nodos que se comportan simultáneamente como clientes y como servidores de los demás nodos de la red. Este modelo de red es diferente al modelo tradicional cliente-servidor donde no hay distribución de tareas entre sí, sino solo una simple comunicación entre un usuario y una terminal en donde el cliente y el servidor no pueden cambiar de roles.
En las redes P2P, cualquier nodo puede iniciar, detener o completar una transacción compatible. El tráfico por estas redes puede afectar el rendimiento de una red corporativa, bajando su velocidad de proceso, la disponibilidad de ancho de banda de su conexión a la red y la capacidad de almacenamiento en disco.
Debido a que la mayoría de las computadoras no tienen una dirección IP fija, sino que le es asignada por el proveedor (ISP) en el momento de conectarse a Internet, no pueden conectarse entre sí porque no saben las direcciones que han de usar de antemano.
La solución habitual es realizar una conexión a un servidor (o servidores) con dirección conocida (normalmente IP fija), que se encarga de mantener la relación de direcciones IP de los clientes de la red, de los demás servidores y habitualmente información adicional, como un índice de la información de que disponen los clientes.
Tras esto, los clientes ya tienen información sobre el resto de la red, y pueden intercambiar información entre sí, ya sin intervención de los servidores.
Los Virus y las redes P2P
Las redes P2P son aprovechadas por los ciberdelincuentes para distribuir código malicioso. Por ejemplo, son la vía de difusión de un virus que aprovecha la popularidad del buscador más famoso de la Web, Google, donde ingresan miles de usuarios por segundo, con el objeto de aumentar y derivar visitas de usuarios a sitios web empresariales.
Según informó la empresa de seguridad informática Panda Software, el virus, denominado P2Load.A, se propaga a través de las redes P2P. Al activarse el gusano modifica la página de inicio de las computadoras donde se instala, mostrando publicidad.
También predetermina una copia falsa de Google, que es exactamente igual al original, pero ajeno a la compañía y alojada en un servidor de Alemania. La copia incluye las 17 versiones en distintos idiomas de la página original de Google.
Las búsquedas en la copia varían ligeramente, aunque las que sí presentan una variación los enlaces patrocinados. Además, este malware incorpora la posibilidad de copiar páginas de uso popular que solicitasen al usuario datos personales. El gusano se propaga a través de los programas Shareaza e iMesh.
La Pedofilia y las redes P2P
Pero además de la descarga de música ilegal y los riesgos de infectarse con código malicioso o ir a sitios de estafas en línea, las redes de intercambio de archivos pueden derivar a otras prácticas, como la pedofilia.
Zacarías Leone, investigador forense informático de la empresa I-SEC, aseguró que “a menudo se detecta el abuso de recursos tecnológicos en empleados de empresas privadas, que mediante ciertas configuraciones y utilización de software para conexiones P2P (como Kazaa o eMule) transforman sus estaciones de trabajo en nodos de tráfico de archivos pornográficos de menores de edad”.
Las compañías descubren estos casos cuando reciben una demanda nacional y/o internacional del Poder Judicial, la policía o Interpol, donde se demuestra que las direcciones IP desde donde se realizaron las descargas corresponden con las de sus empleados deshonestos.
Leone recomendó realizar servicios de auditoría preventiva, para ajustar las políticas internas de trabajo a los nuevos delitos informáticos y definir los contratos de confidencialidad según el alcance y responsabilidades de cada persona dentro de la empresa. También sugirió desarrollar un control riguroso del tráfico de información, manteniendo la confidencialidad y privacidad de todos los empleados y usuarios, para detectar maniobras ilegales o con fines dañinos.